Raíces
que Sanan

El Corto
Chía y sus plantas medicinales
Raíces que Sanan explora cómo la medicina natural sigue viva en la plaza de mercado, las huertas familiares y el conocimiento de agricultores, vendedoras y especialistas en fitoterapia. Un recorrido por las plantas que sanan y por las historias que las mantienen en la vida cotidiana de la comunidad.
En Colombia, las plantas medicinales hacen parte de un sistema de cuidado que combina saberes indígenas, prácticas campesinas y conocimientos contemporáneos de fitoterapia. En el municipio de Chía, Cundinamarca, este patrimonio vivo encuentra uno de sus escenarios más claros en la plaza de mercado y en las huertas que aún sobreviven en el municipio. Allí, vendedoras tradicionales, agricultores locales y profesionales de la salud mantienen un diálogo constante entre experiencia, territorio y ciencia. Las plantas no solo curan síntomas: también sostienen identidades, preservan memoria y fortalecen vínculos con la tierra. En un contexto donde la biodiversidad de la Sabana de Bogotá y los saberes ancestrales del pueblo Mhuysqa siguen influyendo en la vida diaria, la medicina natural se revela como una práctica vigente, dinámica y profundamente arraigada.
A pesar de los cambios sociales y tecnológicos, la medicina natural sigue presente en gran parte del país: en mercados urbanos, en huertas familiares y en los remedios que se transmiten entre generaciones. Este conocimiento no es marginal ni anecdótico; es una forma de salud comunitaria que responde a necesidades reales y que convive con la medicina moderna. Es así como especies como la caléndula, la ruda, la manzanilla, el romero, la ortiga y otras especies continúan siendo protagonistas en la vida cotidiana de millones de personas.
PLANTAS MEDICINALES
